18 de julio de 2008

POESÍAS DEL DÍA


José Manuel Cañamares Martín cumpliría hoy 48 años, de haber vivido. Pero como murió un día antes de mi madre, el pasado dos de julio, pues tendrá el tiempo que se tenga, y como se tenga, después de la muerte.
Ya un sobrino ha dejado rastro de ello en Internet...
Lo traigo aquí por esa coincidencia de su muerte casi en la fecha de la de mi madre. Compartimos con sus amigos y familia el tiempo de tanatorio, y los dos, mi madre y él, se enterraron el mismo día cuatro del corriente mes. Y también lo traigo por la coincidencia, extraña coincidencia, del encuentro de este poemario suyo, Poesías del día, encontrado en estos días y por pura casualidad, ya que estaba entre los librso que dejé en cajas en la calle El Cristo, desde hace muchos años, y que estos días recojo y ordeno, y redescubro. Creo recordar que sacó este libro a mediados de los ochenta, tal vez 1987, ya que en la dedicatoria que me hace me contesta con la que le hice de mi Quaderno de dexados (1986), en la que le digo que la lectura de mi poemario le sea luz, cierta y gozo... Conservo dos ejemplares.

El autor de este libro nació un 18 de julio de 1960, en un casto pueblo de la provincia de Badajoz, LLERENA. Pasando sus primeros años en su lugar de nacimiento, casa sita en el arrabal de San Francisco.
A la edad de seis años cambió de domicilio, pasando a vivir a la calle de la Cruz, número 41, donde transcurrieron unos años plácidos y felices.
Un día, por razones adversas a esta vida se vio, o mejor dicho, tuvo la tentación de ser algo en esta vida queriéndolo coger todo por la fuerza, lo cual le trajo problemas que no supo resolver, debido a su temprana edad. En este libro, quedan plasmados algunos de sus sentimientos, como el amor y desamor, odio, libertad, soledad y otros muchos sentimientos que encierra una persona. Todos mis poemas, considero que son parte de mi vida, puesto que cada uno de ellos los he sentido en la carne de mi propia persona, hasta poder grabarlo en este papel desde mi cerebro.

Con esas palabras se abre el cuadernillo de poemas. Se divide en tres apartados: amoroso, social y plegaria. Trata de ser testimonio personal de sus sentimientos en esas parcelas temáticas. Si bien predomina la amorosa, en extensión, está claro que Cañamares estaba más preocupado por lo social y por el ruego, la plegaria, de preguntarse y responderse las razones de algunas acciones en la vida, de la dureza por errores, de la falta de clemencia del ser humano cuando alguno cae, yerra, se equivoca, está ofuscado... Hay evidentes muestras de sufrimiento y dolor en algunos, que no parece que sea postura de poeta al uso. Cañamares no lo era. Él eligió la poesía para vehicular su estado, su pasión, su sufrimiento, sus sentimientos de amor y sus ruegos. Lo conocí lo suficiente como para asegurar que la Justicia fue demasiado tremenda con él, demasiado injusta y cruel, tal vez por el tiempo que se vivía y donde se vivía, en esta Extremadura sumida, entonces hasta las trancas, en un tratamiento severo por según qué errores se cometían. La Justicia y sus ejecutores. En la vida cotidiana de una población como Llerena eso se convierte en una ley muy pesada para recuperar la igualdad de trato y respeto de los demás. Esa maldita moralina de estrecheces de miras, esa inveterada costumbre de que por una vez que se mata un perro, y de casulidad o por error, ya te llaman mataperros de por vida y muerte.
José Manuel Cañamares Martín descansa ya en la paz que a todos nos debe llegar, la de más allá de la vida. Yo siempre lo creí un hombre bueno, amable conmigo siempre, generoso en lo poco que le di ocasión, es la verdad, aunque siempre adivinaba el dolor que llevaba dentro.
De ese poemario estos poemas. Predomina el dolor y el sentido de ser un marginado injustamente. Por lo que conozco sé de la maldad excesiva de la justicia y sus ejecutores, repito. Y con eso lo digo todo. Tal vez Cañamares en esta hora goce de esa libertad, de esa felicidad y bondad, tan anheladas en sus poemas, que le negaron los que todo parecen poderlo en esta vida, y que algunos confunden con la propia vida.


Por ser hombre bueno
lo perdí todo
y ahora que necesito
me miran de mal modo.
Todo por el dinero
que en mí sufre su ausencia,
pero soy rico
de cuerpo y alma entera.
Y no saben los que me desprecian
que torres más altas cayeron a tierra,
pues el dinero no lo es todo
en la vida que es tan incierta.
Sólo quiero tener amigos
que me tiendan sus manos,
y no quiero al dinero
que hace a los hombres malos.
La perversión de la vida
por el dinero está forjada,
con él se compran a las personas
y con ellas su alma.
Y no es digno
quien tan poco valga,
pues no hay dinero en el mundo
que pueda comprar mi alma.
Y la vida da muchas vueltas,
el que antes no tenía nada
teniendo muchas perras.
El dinero
a los hombres los cambia,
de ser bueno
a hacer acciones malas.
Cuando tenía dinero
con todos lo compartía
y ahora que no lo tengo
ni siquiera me miran.

--- --- ---


El miedo me invade
entre agonías perversas,
que tratan de alejar mi llanto
y llevarse mis tristezas.
Quisiera ser feliz en la tierra
que me traten como a las personas buenas,
que no maten a mi vida
como se mata a la mala hierba.
Por donde paso veo el desprecio
mas yo quiero seguir pasando
demostrar que tengo corazón
y que soy un ser humano.
Bajo el manto de la noche callada
la muchedumbre está paseando,
a la luz de la luna
que como una farola está brillando.
Calle de la Aurora,
plaza de España,
tranversal de Santiago
y paseo de las Armas.
El paseo abrupto de la vida
marcado te queda para siempre
y aunque quiera subir para arriba
te van clavando los cuchillos hirientes.

--- --- ---

Cada vez que me acuesto en la cama
y siento la angustia de mi alma,
se envara todo mi cuerpo
y tiembla toda mi cama.
Después de espasmos y temblores
mi cuerpo se relaja
entre sudores fríos
que como ríos, corren por mi espalda.
Siento terror y miedo
cuando esto me pasa,
lleno de dolor todo mi cuerpo
que nunca descansa.
Y cuando pienso en la vida que me arrastra,
me da miedo vivir en esta vida tan amarga...
llena de engaños y mentiras
por decirlo y hablarlo en plata.
Yo he vivido la vida
y ha sido fracasada,
pues no vive más la vida el que se engaña
sino el que vive la vida ignorada.

MÚSICA PARA UN VERANO, 7



San Francisco

Paroles et Musique: Maxime Le Forestier 1973
Editions de Misère


C'est une maison bleue
Adossée à la colline
On y vient à pied, on ne frappe pas
Ceux qui vivent là, ont jeté la clé
On se retrouve ensemble
Après des années de route
Et l'on vient s'asseoir autour du repas
Tout le monde est là, à cinq heures du soir
San Francisco s'embrume
San Francisco s'allume
San Francisco, où êtes vous
Liza et Luc, Sylvia, attendez-moi

Nageant dans le brouillard
Enlacés, roulant dans l'herbe
On écoutera Tom à la guitare
Phil à la kena, jusqu'à la nuit noire
Un autre arrivera
Pour nous dire des nouvelles
D'un qui reviendra dans un an ou deux
Puisqu'il est heureux, on s'endormira
San Francisco se lève
San Francisco se lève
San Francisco ! où êtes vous
Liza et Luc, Sylvia, attendez-moi

C'est une maison bleue
Accrochée à ma mémoire
On y vient à pied, on ne frappe pas
Ceux qui vivent là, ont jeté la clef
Peuplée de cheveux longs
De grands lits et de musique
Peuplée de lumière, et peuplée de fous
Elle sera dernière à rester debout
Si San Francisco s'effondre
Si San Francisco s'effondre
San Francisco ! Où êtes vous
Liza et Luc, Sylvia, attendez-moi



17 de julio de 2008

BUITRES DE LA JUNTA

Lo que me temía. Los buitres tienen buitres y no se hacen resposables. Estas cosas sólo pasan por esta tierra. Son los otros buitres de la Junta. De los primeros y más peligrosos no esperemos indennización alguna, ya los votan esa minoría necesaria para darles mando. De los segundos, pobre animalitos que han de comer, ya vemos como se pone de difícil la cosa, por parte de los primeros.
En fin...

16 de julio de 2008

ANTIAUTORITARIO RADICAL: NI REY NI ROQUE

Dos documentales sobre el anarquismo en España, los anarquistas, a esos que la policía europea quiere demonizar, perseguir, exterminar… Esos que no están de acuerdo con los valores del poder impuestos y actuales, de todo poder, sea económico, político y social, por ser intrínsecamente terrorista, todo poder es terrorista por serlo meramente. Basta ya de máscaras, pampringao y mentiras. Que la muerte siempre está cerca y la vida apremia y los canallas que detentan poder son terroristas.
ETA, el paradigma del terror, sin ir más lejos, no es más que una consecuencia del poder totalitario del Estado español, una consecuencia con las mismas taras que su enemigo, y con la misma vocación y valores: crear poder, ser poder, crear estado y los valores del mando y el poder. Por ello ni ETA ni eso. Sin ir muy lejos y para ejemplificar.
El discurso libertario, anarquista, antiautoritario, o como se le llame, es radical, esto es, que va a la raíz de los males, dando soluciones racionales absolutas, sin pasteleos, dudas o trinques. En el mismo sobran líderes, propagandas de engaño, publicidad y votos para elegir mandamases. Sobran los caducos valores mequetrefes de la gente de orden impuesto.
Traigo aquí esos dos vídeos porque su difusión bien lo merece, y como poeta es mi deber, por el bien de la poesía, de la belleza, del bien y la bondad, y por el valor de la propia palabra sin subtefugios ni publicidad. Todo lo demás, esos políticos garraferos y trincones, de mando y mambo, esos capitales apropiados/apropiadores de los medios de producción…, y el largo etcétera de cubículos y engaños, mentiras y cubiles, que en Extremadura están ejemplificados en ese instrumento del caciquismo, del capitalismo regional y de todo lo chungo que es la Junta de Extremadura (una extensión malévola del Estado y sus secuelas más cerca de nosotros) manejada al servicio de un grupete de poder que, entre otras maldades y perversiones contra la gente, ha maquinado la instalación de una refinería de petróleos agresiva, terrible, irracional y perversa, de la mano del señor Ibarra, ese ladrador en los medios llamados de comunicación, líder de mando famoso, ejemplo de sinrazón y de vesania, de construcción de un poder caciquil y capitalista sin limitación y sin control, por parte de la mayoría de la gente en Extremadura…, que se da a sí mismo medallas, que exige que lo prestigien por su cara, que exige respeto luego de tanto mal y que va de líder, y que encima –sin precedente en ninguna institución democrática que se precie, de ese democracia patatera, claro- , y luego de dejar la política activa, se monta un despachito en el corazón de la Junta, de por vida, un despachito que no puede ser otra cosa que despachito de influencias, para salvar y defender al conciliábulo de trincadores y refineros, capitalistas y gente de cacicato desde la institución que mandó y manda. Una especie de dios padre, junto al hijo Vara, y al servicio del espíritu santo Gallardo, el empresario modelo del trinque extremeñí. Y ahí tenemos la Trinidad en el poder, o el poder de la Trinidad, con todos los medios de mentira y llamados de comunicación a sus servicios, para dominar y comer el coco al personal servil…
Por cierto, la linda oposición inexistente, y por lo tanto esto no es democracia, ¿no ha pensado lo qué hará el listo de Ibarra cuando haya elecciones? Pues seguro que utilizar sus Despachito en la Junta de por Vida, DJV, para hacer campaña a favor del mando supremo para siempre, con un totalitarismo del que son deudores del Caudillo por antonomasia. Y como buenos discípulos del Jefe del Estado anterior pues se mueren con despacho abierto y listo en la institución de poder, para no ser menos.
Y lo peor es que el silencio se masca en Extremadura. El silencio se impone cuando se trata de hablar de esto con claridad diáfana. Esa cohorte de intelectuales, poetas, periodistas rastreros y de folklore, arrimados al poder callan, cada cual con su poltrona, los progres callan ante tanta maldad y trama negra, al resto los tiene callados de forma muy modernas, que es dando pan racionado y circo programado, el buche lleno y la mollera distraída.
Por eso la postura antiautoritaria es la cura de todo esto, la solución para ponerlo con el puñetero culo al aire de una vez. A todo este sistema hecho para el engaño, la burla, la obediencia ciega, el trabajo ciego... Y que la gente se vaya enterando del manejo, del robo, del ese engaño, de esa mentira de estos sociatas que se limitan a gestionar el capital, a engordarlo, y lucrarse de ello, con sus amos, renunciando a todo lo que sea construir una sociedad libre, justa, socialista. Que eso nunca pasó por sus mientes.

VÍDEO PRIMERO: VIVIR LA UTOPÍA
VÍDEO SEGUNDO: UN PUEBLO EN ARMAS (1937)


(para ver vídeo presionar con la punta
del puntero sobre las letras en rojo vino, un enlace)




UN GATO CALLEJERO: COSTUMBRE

La lluvia me obliga a quitar del patio la chabola del gato: Las dos cajas de cartón, el transportín que sirve de casa, la barquilla de mimbre donde descansa y los cubiletes de la comida, amén de bolas de bolsas de plástico con las que pelea y juega, mondas de melón secas que persigue en sus retozos, un palito que lo trae loco en mordidas, un altramuz seco que le chifla triscar, su cuerda con los colores de la bandera española con la que trisca y brinca, y muerde y veja, como libertario y republicano, su bandeja de necesidades que nadie puede hacer por él… Todo lo pongo, apresurado, en la cocina. El gatito anda por el salón como durmiendo, creo. Pero como he dejado la puerta abierta, llega a ver qué ocurre. Y mira asombrado todas sus cosas amontonadas en medio de la cocina. Entra raudo en el patio y mira más pasmado, con esos ojos grandes, que su rincón está arrasado, no hay nada. Me mira, mira y remira el sitio sin nada… Va y da vueltas sobre el mismo. Ya amenazan gotas de lluvia, bueno, goterones. Que cayó una buena de agua y granizo como garbanzo.
Al rato de confirmar que no es una de sus elucubraciones lúdicas de gato lúdico y de colocón parrandero y cuchipanda, se convence que todo ha desaparecido; pero de allí, de ese sitio... Entra en la cocina y se refugia en una de sus cajas de cartón. Entra y sale de ella como si nada hubiera pasado. Va a la otra. Visita el trasportín y se sube a la cesta de dormir de un salto, pues la he puesto alta con la prisa por recoger de la lluvia. Lo observo en todo esto. Ando en otras faenas, pero lo vigilo. Al ratito está como pedro por su casa, como si el lugar donde están sus cosas importara poco. Lo que importan son sus cosas. Y revuelve y enreda entre el amasijo de cuerdas, mondas de melón, altramuz, palitos, bolas de plásticos, hojas de geranio y demás que he puesto en un montón... Sí, recupera el gozo de sus cosas, la costumbre cortita de sus cosas.
Fuera comenzó la lluvia torrencial y de verano.

15 de julio de 2008

MÚSICA PARA UN VERANO, 6




14 de julio de 2008

UN GATO CALLEJERO: EMPATÍA

El gatito enseña. Soy un humilde discípulo del felino. La primera enseñanza aurrió la segunda noche del encuentro. Cuando lo puse en un cuarto de baño, para que estuviera bien protegido. Ya le había comprado un transportín para que lo usara como refugio, su sitio, y para llevarlo de acá para allá.
Bien, pues lo dejé en el baño y me fui… Al buen rato vuelvo y el gato no está. Perece esfumado. Pienso que ha podido irse por el sumidero del inodoro. Imposible. Tras un rato de búsqueda minuciosa, incluso de haberme cerciorado de haber cerrado la puerta, se me ocurre. Decido hacerme como gato. Me agacho todo lo que puedo y trato de ver el sitio desde esa perpectiva. Miro todo con detenimiento y me paro en el bidé, en la parte baja y trasera del bidé. Meto la mano en un hueco que hay, lo suficiente como para que quepa un gatito escuálido como aquel, y en efecto, noto que está metido, acoquinado, allí. Todavía no lleva el pequeño cascabel que luego le puse. Lo llamo, le hablo, le digo que salga… Nada. Así que voy por una cuchara grande y la meto. Lo agarro y poco a poco sale. Lo pillo por el rabo y tiro. Y mi gatito está a la vista de Nuevo. El secreto de encontrarlo ha sido en hacerme como él.

Hace unos días que vengo observado que entra en la casa desde el patio. No sé cómo lo hace pues la puerta está cerrada, aunque una hoja corrediza del ventanal está abierta. No lo he visto, ya que lo hace cuando no me ve. Es muy listo el bichito. Pero hoy se ha delatado, ya que cuando he vuelto de la calle estaba jugando en el salón, encima del sofá. Y lo dejé en el patio con la puerta de acceso a la cocina cerrada. En fin, la misma operación que en el cuarto de baño. Hacerme como el gato, ponerme en su lugar y desde esa manera encontrar el gatupario que utiliza para colarse desde el patio a la casa, estando la puerta abierta y siendo casi imposible el salto al alféizar del ventanal y de ahí a la cocina. Me tiendo en el suelo, miro y remiro. Y doy con la forma. Es casi imposible que dé un salto hasta el alféizar del ventanal y de ahí a la cocina. Pero en el umbral de la puerta está más corto ese salto, además hay una especie de guía, lo que uno la puerta al ventanal, que asegura el salto. Por allí lo hace. De ahí que respetara y no hiciera nada a las delicadas macetas que hay encima. Pues si salta por el cubículo y luego va a la ventana que está abierta y corrida, el salto a la cocina apenas necesita tocar esas plantas.
De esta forma me voy dando cuenta que la empatía es mi guía para conocer al gato, para saber cómo se mueve, como pajea este bicho. En cierta manera me hago gato.

13 de julio de 2008

MÚSICA PARA UN VERANO, 5






P, esto si va por ti, claro. Y lo sabes.

12 de julio de 2008

MORDER CON LA BOCA CERRÁ






algunos algunas muerden
con boca cerrá
expertos en callarse
cuando más daño hacen
a sabiendas
a ignorancias

algunos
otros
los raros
los fieras
los que mordemos
con la boca bien abierta
las fauces a la vista
incluso desgañitada
a gritos
perdemos los labios
los dientes
la campanilla mismo
se nos desploma el cielo de la boca
la propia boca entera
se derrumba
mascamos el aire de dolor
lo mascamos
tarascamos la vida zafándose
raemos el futuro
roemos vanamente
abiertos
ese mal entrañado
en ignorancias miedos odios
hacen mal
mucho mal entrañado
dentro de las bocas cerradas

molleras cerrás claramente ya en las bocas
cocos carcomidos de cerramientos
cabezas huecas y encerradas
los que muerden con la boca cerrá
las que muerden
o lo que muerde
porque ya sé
sé nítidamente
meridianamente
con palpable mordida de boca abierta
lo he visto
la que muerde es la muerte
con su boca cerrá
sin boca incluso
muerde la muerte
muerte la muerde
abierta o cerrá

otros y otras
nos lo adelantan
con mordidas
de bocas cerrás

11 de julio de 2008

MÚ SICA PARA UN VERANO, 4

Encuentro estas versiones en vídeo de The Specials, y de esas canciones, que escuchaba en el verano de 1979 jugando al futbolín en un bar. Desde luego el que administraba la máquina de discos tenía buen gusto... Y lo recupero.








LA EXTREMADURA JUDÍA



Cierta vez el denostado Sánchez Dragó, don Fernando, dijo que sin duda Extremadura era la región de la península en donde mas raíces y gentes judías habían quedado, enmarañadas por las circuntancias diversas, nada estudiado por los especialistas, y que uno, (¡ay!) ha mamado desde chico. Sin ir muy lejos, por los andurriales de Llerena. Y otro día lanzaré la andanada de datos, pelos y señales de la cosa judaica por acá. Que si la Inquisición tuvo acá tribunal no fue más que por tener bien controlado al personal de esta ciudad, y es lamentable la ignorancia de algunos extremeñís cuando acusan a los llerenenses y a la propia Llerena de inquisitorial. La población de aquí fue la primera en soportarla, como es obvio y patente, y ningún inquisidor era de acá, ni el montaje. Y como hubo de soportarla, supo burlarla. Porque jugaban en casa, a la postre.
Ya es hora que comencemos a ser conscientes de nuestros valores, y como el redactor del diario que da la noticia de la cantante e investigadora Judith R. Cohen, destaque a Extremadura como zona de Europa donde más se puede recoger -porque lo hay- de la herencia judía en lo tocante a canciones, músicas, y similares... Pero lejos del folklore barato o el encorsetamiento universitario e institucional a que se acostumbra castrar todo en esta tierra, sobre todo la cultura, los valores culturales.
Vean, vean la de cosas con los judíos que tiene la misma Llerena, por elegir un lugar conocido de Extremadura, (¡ejem, ejem!).

10 de julio de 2008

SOCORRO


La verdad es, sencillamente, aquello que los nacionalistas decretan que es verdad. Y sólo es verdad lo que es bueno para Cataluña, siendo ese ente lo que en cada momento les conviene. Y punto, añade Catalina la Grande.

Félix de Azúa hoy en El País


VARIANTE 1:

La verdad es, sencillamente, aquello que los sociatas decretan que es verdad. Y sólo es verdad lo que es bueno para ellos, siendo ese ente lo que en cada momento les conviene. Y punto, añade Catalina la Grande.


VARIANTE 2:

La verdad es, sencillamente, aquello que los bipartidistas decretan que es verdad. Y sólo es verdad lo que es bueno para el ppsoe, siendo ese ente lo que en cada momento les conviene. Y punto, añade Catalina la Grande.


VARIANTE X (el lector puede crear cuantas estime y digan lo mismo)

He hecho estas dos variantes de una frase del artículo de Félix de Azúa. Podrían hacerse más sobre los detentadores/depredadores del poder de la verdad desde las instituciones de mando y palo. Sobre todo en Extremadura, que es delicia verlos mandar con toda la verdad que llaman democrática y eso, sobre todo al del despachito, al Ibarra…

Desde luego la inteligencia de Félix de Azúa es mi delicia, aunque no comparto qué hace con Savater... Y sobre todo todo si esa inteligencia se manifiesta en la ironía, aunque aquí, en algún punto, marra al sarcasmo. Alguien dijo que para ser irónico hay que ser muy inteligente. Vean, veanlo.

9 de julio de 2008

LO TERRIBLE


Cuando abrió la ventana el dinosaurio estaba allí todavía. La cerró y corrió al cuarto de baño, donde encontró al elefante en la bañera. Decidió meterse en el agua sólo con el paquidermo, que flotaba tranquilamente, entre las espumas, con su color azul y su eterna sonrisa.



NOTA.- Hace algunos años participé en un certamen de relato corto no cansino y cuando me he puesto a buscar lo desparramado por la red, relativo a mi persona, he encontrado eso, ese texto que anoto arriba... Es evidente mi influencia de Augusto Monterroso, ya que estimo que hay que imitar a los buenos y maestros, así como mi homenaje, al mismo tiempo, a ese autor genial, mi guiño e interpretación de uno de sus más conocidos relatos cortos, en ese relato mío.

8 de julio de 2008

RESPIRAR

Ante todo esto, realmente preocupante, los políticos pasan…, al ataque y contra los ciudadanos. Todos los políticos con mando, claro. Eso está claro. Les importa un pimiento la salud de todos y la salubridad del aire que respiramos. Esa es la verdad y al tenor de sus actuaciones. Miren sino a Ibarra y la herencia de la refinería que nos deja, en su despachito lindo, trabajando por Gallardo día y noche, y por esos caciques afines, con devoción y corruptela, sin parar y con ese amor que le destaca. Porque Gallardo es todo un símbolo del las características de caciquismo atroz en esta tierra, e Ibarra su profeta, por supuesto seguimos mencionando que desde su despachito cabe la Junta, cerca de la influencia y su tráfico, el poderío, la cosa de mando que le flipa al tío...

Precisamente hoy, cuando esperaba a la cola del pescado, en el mercado, he estado hablando con un conocido de todo esto, a propósito del frigorífico que pretenden hacer en los lugares públicos, con la excusa de que es verano y hace calor. Y es que estimo que el llamado aire acondicionado es puro veneno y algo perverso para la salud. Mi cuerpo lo repele y es testigo de sus males.

El aire lo respiramos, es el alimento principal para nuestra vida. Mientras más natural y sano sea el aire, mejor para nosotros. Alguien pensará que estoy diciendo perogrulladas. Pues no. Con esto me refiero a que los lumbreras que inventaron el llamado aire acondicionado y a los que permiten su uso en espacios públicos, con el consecuente daño al común de la gente, no saben eso, o lo olvidan. O el negocio es el negocio, y se basa en el chantaje con la necesidad creada. Y así se están provocando enfermedades continuamente, por no pasar un poco de calor, o utilizar medidas naturales de acondicionamiento climático…, que haberlas las hay.

Así no es raro que uno respire en la calle un aire a unos 35 grados centígrados, o más, y al entrar en un local acondicionado (¿a quién, a qué, cómo, para qué?) de pronto y porrazo te obliguen a respirar un aire a veinte grados, por ejemplo, sino menos. Eso, la primera vez, el cuerpo lo recibe sin mal aparente; pero posteriormente se va resintiendo todo el sistema de vida, ya que el choque térmico es tremendo y se le pide al organismo que se adapte en poco tiempo para el que necesita, esto es, segundos. Y repito lo que daña es el aire frío respirado, que es vital para nuestro organismo. Y, generalmente, cuando salimos de esos locales enfriados pues nos enfrentamos y sometemos a nuestros pulmones al aire caliente de la calle o del exterior... Y si eso ocurre en un espacio de poco tiempo estamos sometiendo al cuerpo a temperaturas muy diversas, no ya el cuerpo, sino esos pulmones a través de los cuales nos alimentamos de los elementos necesarios para nuestra vida, que lo olvidamos, en eras a una presunta comodidad falsa que pagamos posteriormente con nuestra salud. Así no es extraño el dolor general del cuerpo, como apaleado, tras una experiencia de este tipo, cuando no otros síntomas más desagradables, y mucho más que haber pasado un poco de calor.

Especialmente he sufrido este tipo de maltrato en hospitales, curiosamente, donde la frialdad era tal y tan malsana que apenas podía respirar bien y con dolores en general y molestias tremendas. Tuve que tomar la decisión de no quedarme más de una hora en este tipo de recintos, salvo que tuviera que estar largos días postrado, con un resfriado o muy mal, algunas veces. Esto, que explico claramente y breve, a las personas con las que he tenido que vivir peripecias hospitalarias, no es siempre entendido, no entienden que ese frío hospitalario me mate y lo evite, por no llamarle aire viciado y enfermizo. Si la mayoría lo aguanta o no lo siente, me alegro mucho. Todos no tenemos la misma salud. Sobre todo no he podido quedarme de noche velando un enfermo, como acostumbran en estos lares, por ese tipo de artilugio del aire acondicionado. Me iba la vida y la salud en ello.

Pero, ya se sabe, todos hemos de ser iguales a iguales agresiones de la llamada modernidad. Y como soy radicalmente distinto y distante de mis congéneres, quieren que sea igual a ellos a la hora de tragarme las miasmas que ellos generan; como me tengo que tragar los mandamases que ellos me imponen, con sus votos y botas -yo no voto, no impongo, no mando...-, o he de pagar impuestos para el mentenimiento de servicios pésimos, trinque de políticos en mando y otras lindeces...

Y uno tiene que oír gilipolleces como que el aire acondicionado es necesario, como el coche también, y ese largo etc., etc., de esto que llaman modernidad, que se carga el planeta y la vida y la salud. Y es que el destino da habas a quien no sabe roerlas. Eso.

6 de julio de 2008

PERDÓN

Para que conceda mi perdón hace falta, primero, que me lo soliciten. Nadie me lo ha pedido

Para perdonar lo primero que tiene que suceder es que no pidan ese perdón que hemos de dar. En eso estoy de acuerdo con esta sorprendente mujer. Muy de acuerdo con su sobrada inteligencia.

5 de julio de 2008

EL GATO Y EL FUEGO

Mi gatito ha salido del salón, donde dormitaba larga tarde, y ha andado de frente. Ha llegado a la pared, se ha alzado sobre sus patas traseras y se ha mirado en un espejo grande que está adosado a la pared. Ha dado un salto de susto, un susto de verse en el espejo grande que cuelga en el pasillo. Luego del susto ha vuelto a mirar, para verificar que había otro gato como él allí dentro. Ha intentado tocarlo con la patita, las orejas en punta, el gesto tenso, la mirada total mente entregada… Y ha dado otro repullo de susto por el otro gato del espejo. Y así hasta como cuatro veces más. Parecía que se quemaba en un fuego o que el espejo le daba un lampreazo eléctrico, cada vez que miraba y veía al otro... Se ha venido hacía mí que desembalaba libros, y me ha mirado, de abajo arriba y ha maullado quedo, como me lo hace cuando saluda, pero además como diciendo me si me había dado cuenta del asunto. Con el rabo tieso y ese andar pucherero de chuleta de la casa, en la que no lleva un mes, mi gatito ha llegado a mí, me ha oliscado la bajera del pantalón y se ha vuelto por donde vino, visitando breve el espejo otra vez, que le ardía. Nuevamente se ha elevado sobre patas traseras y se ha visto y ha dado un brinco para el salón, se ha subido al sofá y se ha arrellanado en su rico sitio, en su mullido cojín. Le asusta a quien ve en el espejo, y le tiene curiosidad.

He encendido un velón enorme sobre una mesa en el patio, esta tarde. Lo que sucedió con el espejo y el gatito fue por la mañana. Tiene un grueso pabilo que centellea llama y un poco de humo. Huele a limón el ambiente y a cera ardida por el leve humo de esta vela de exterior uso. El gatito me ha estado observando. No pierde una desde que está conmigo y me ve hacer cosas. Si puede me viene y huele, toca, y hasta le pasa la lengua a lo que ve. Es extremedamente curioso, como dice el dicho. Y también dice que la curiosidad mató al gato. No creo que la curiosidad mate a nadie, y menos a un gato. Y este gatito es muy curioso porque es demasiado vivo, muy vital, alegre y con toda las siete vidas por delante. Así que se ha subido a la mesa y mira la llama del velón en su relampagueo. Huele el aire con intensidad, mueve su cabecita y olisquea tenso, mirando el fuego que arde, moviendo los bigotes, el hocico y la cabecita. Seguramente es la primera vez que lo ve, al fuego, como antes fue la vez primera que vio un espejo. La misma excitación, la misma mirada, el mismo interés, igual curiosidad. De manera que tengo que sujetarlo para que no se queme sus bigotillos en la llama oscilante por el viento que se ha levantado un tanto airado esta tarde en el patio. Pero él mira, mientras lo sujeto con la mano, y empuja, lo dejo ir poco a poco, para que sienta el calor. Lo hace y salta atrás, asustado, extrañado, la danza de la llama lo ha fascinado tanto como los gestos de su figura en el espejo por la mañana. Apenas ha sentido la llama. La misma expresión que ante el espejo. Luego se ha bajado de la mesa y se ha ido a jugar con una piedrecita, que imagino que habrá sacado de una maceta y que él creerá algún ratón o enemigo lúdico, o musaraña, o imaginación que le dará toda la tarde juego, vida y gozo. Por si acaso apago el velorio, cierro ese espejo ardiente en el que el gato se ve. Seguro. El gato es fuego, por lo menos éste.


3 de julio de 2008

SIEMPRE NOS VIVIRÁ

mi madre ha muerto

vengo aquí desolado
y más mal incrédulo
como la nada
triste porque no lo entiendo aún
desde mis ojos de hijo
desde estos ojos que me dio
y desde este corazón que le palpita
sí lo oígo y puede que lo haya palpado
puede que haya olido la muerte de mi madre

mi madre ha muerto

pero lo esperanza se adueña y rebela
como un atroz no y que no desde la vida

bueno puede que mi madre haya muerto
lo reconozco
me doy por vencido
la han derrotado en esta vida

mi madre no ha muerto
nunca en otras vidas
y jamás en mi memoria y mi amor
( y si hablo por los míos de todos los tiempos y espacios en las vidas
siempre nos vivirá)

30 de junio de 2008

UNA DEFINICIÓN, TODAVÍA CERTERA



Extremadura

Extremadura,
campo de toros heridos
que no braman.
¿ Ocultarán el gemido
de su garganta?
Extremadura,
hombres que rezan a Dios
para que llueva.
pero ¿quién les asegura
la cosecha?
Extremadura,
soledad llena de encinas
sobre campos con veredas,
¿por qué se fueron los hombres
de tu tierra?
Extremadura,
tierra de conquistadores
que apenas te dieron nada.
Ay, mi Extremadura
amarga.
Ay, mi Extremadura
levántate y anda.

29 de junio de 2008

CRITERIO

O este tipo juega con el uso equívoco, impropio, vulgar, inadecuado del significado de opinión, y consecuente de opinable, o –lo más creíble- no tiene ni pajolera idea del uso del lenguaje, de la lengua española y del léxico con propiedad y, por lo tanto, tiene muy mal amueblada la mollera. Le suele pasar a casi todo el plantel de ministros y ministras del pelaje del payo en trato. Cosa que ocurre en la mayoría de políticos en mando, y sobre todo en sus asesores, los más periodistas, que no han leído mucho, han pensado menos, han estudiado para el engaño, la trepa o el trinque, acabando de asesores de políticos mandamases, mire por dónde.
Opinión (la doxa griega), y creencia (la pitias, asimismo griega) la tiene cualquiera sobre cualquier cosa o asunto. Pero ninguna es respectable desde el punto de vista de la racionalidad estricta, aparte de que creencias y opiniones no son las personas, como muchos dan en creer: que son lo que creen y opinan.
Así alguien puede opinar que la crisis es muy suave, o blanca, o gris, o negra, o que hay poca, que no la encuentra e incluso que se la trae floja… Lo mismo que la creencia. Alguien puede creer que la crisis vuela, que viene sola y luego se va, dejándonos ricos y felices… Tanto opinión (doxa) como creencia (pitias) acontecen por el capricho, la fe, o cualquier movimiento de la mente que no es racional, que no tienen procesos intelectivos, no son procesados por la inteligencia humana en su racionalidad o cálculo y mesura enjuiciada de las cosas. Tanto opinión y creencia son nidos de fascismos mentales diversos, cuando se quieren imponer o validar por sí mismas, cuando no valen nada. Todos los autoritarismos se basan en opiniones y creencias, nunca en criterios, por ejemplo.
Todos tienen opiniones y creencias; pero ninguna vale un pimiento ya que son productos de la no razón, del interés, del gusto, de errores, ignorancias, miedos u odios diversos y soterrados de diversas maneras.
Lo que vale, míster Zapatero y señores votadores de su trajín, es el criterio, el criterio sobre la crisis, precisamente, sea ésta económica, política o lo que fuere. Justamente crisis y criterio proceden de la misma raíz etimológica, que remite a separar, decidir, juzgar usando la razón y la inteligencia para ello, y en manera alguna creencias, o doxa, o sea, opinión, conjetura sin el uso de la razón y llevado de pasiones lastradas de ignorancias, miedos y odios encubiertos.
De manera que si Es un tema opinable si hay crisis o no hay crisis, es una forma muy descuidada de hablar, o manera intencionada de no decir nada a derechas porque nada se tiene que decir o para confundir a la gente, mareando la perdiz como hace el listo falto de criterios, razones e inteligencias... La expresión da el pego de que tiene mandanga e intríngulis. La única mandanga e intríngulis, como las de casi todas las expresiones de este chico de Valladolid es lo huero, lo hueco, lo ahuecado, incluso acluecado de la voz en caverna del mismo, y vacuo de sus ideas, proyectos, que se manifiestan en el perverso y equívoco uso de la lengua como espectáculo publicitario seudointelectual, incluso seudopolítico, de vendedor de jabones y cortauñas, demagógico y de cultureta pobre. Todo en uno.

MÚSICA PARA UN VERANO, 3




VARAPALO Y DIÁLOGO (FOTOFIJA)


Ha pasado un año y todo sigue lo mismo. Parece no pasar el tiempo por esta linda y gloriosa tierra, y sobre todo por sus instituciones escleróticas. Foto del presidente y el lacayo trasfugado Chano a sus traseras, y jaleando al cantaor presi, también transfugado, que el psoe por esta bendecida región se nutre de los otros partidos, como mostramos con dos de sus mejores espadas y representantes. ¡Para que luego digan que no hay un partido único y solo y exclusivo! Parece no pasar el tiempo en la bendita tierra del trinque limpio y sin problemas.

SI SE DESEA VER LA ILUSTRACIÓN MÁS GRANDE, PARA LEER CON COMODIDAD, SE PINCHA CON EL PUNTERO DEL RATÓN Y SE ABRE EN VENTANA APARTE

PLAGAS, PLAGIOS Y OTROS PLAGAMIENTOS


Mandó que se continuase echándole encima las manadas de ganado de cerda.
(Noticias de una plaga de langosta
en Llerena, 1669. Publicada en
la
Revista de Extremadura, tomo de 1904)



Se vieron numerosísimas manchas por los campos alrededor de la ciudad amurallada. Por la amplia, relumbrante llanura encerrada por sierras, que desde una punta a otra del llano se columbraban recortadas en bruma gris verdosa.
La plaga de langosta estaba otra vez allá. Ni san Cipriano, ni san Bartolo ni san Freudlián, ni san Marxtín, ni san Einsteinfano, ni santa Engelsgracia, y aun menos El Mitra. Ninguno pudo atajarla, rechazarla o prevenirla. La hecatombe, agazapada, se cernía sobre la ciudad y sus gentes. Sobre sus fieles gravitaba, en las cabezas de los libertinos. Nada pudo hacer san Sartreago, que la precipitó.

Allá marchó a ver la desgracia el maestre de campo, gobernador de la ciudad, don Diego de Rueda, caballero de la Orden de Sartreago al mando de las fuerzas dispuestas bravamente a luchar con los insectos.
“Era verdaderamente irrisorio, hilarante, estrambótico y ladino que yo, don Diego de Rueda, tenga que asumir tamaña responsabilidad. ¡esto no tiene nombre!”

Por las suaves colinas, entre polvorientos caminos, los labriegos y gurripatos, zampapanes y mazacotes cabalgan. Alguno va muy digno a pie. Les basta un refresco, que lo componen pan, queso y vino.
Aún no ha crecido la langosta, apenas vuela y es fácil cogerla. Por cada libra les dan un real. Luego el almud subió a tres reales. Incluso mujerotas y niñatos recolectan los animalillos. Hay que evitar la desgracia. El cabildo paga. También la mesa maestral. Se están endeudando; pero cumplen.
Unos frailes, por amor de Dios, por ganarse el pan o por otra cualquiera triquiñuela o martingala, recogieron algunos almudes de langosta, que, religiosamente, entregaron al gobernador, mandando éste que fueran enterradas en lo más hondo del campo de san Marcos.
Dos comunidades de monjas se exclaustraron para ir a recoger la aberración animalesca en los campos aledaños al Púlpito del Diablo, que es una amplia hondonada por la que corre un riachuelo, con restos de una presa romana o musulmana, o, tal vez, de las dos culturas. Las rocas allá tienen caprichosas formas. Hicieron un buen servicio a la comunidad, volviendo todas con muchas langostas exterminadas que enterraron ellas mismas en el egido del Gato. Aquellos bichitos verduzcos, sin alas todavía, que parecían macarrones blandos y fríos traídos del averno, les horripilaban al principio, y, más de una sufrió desmayos, hasta aficionarse a ellos y cazarlos.

Desde un bizarro altozano la figura de don Diego de Rueda se recortaba en la calurosa tarde del preestío. Pendiente abajo la masa campesina aprisiona, como puede, a los insectos que mete en sacos de esparto. Pequeños, voraces, indefensos uno a uno; pero numerosos bichejos como arena. Miles, millones de langostas quedan aún, y crecen. Tocado con su negro sombrero velazqueño, adornado por plumita de grajo. Lleva un mechón de pelo de color azul y otro de rojo, según la moda de la alta peluquería del barroco. Barba lamparosa de manchas plateadas, que tal vez fueron oro. Ojeroso y decaído. Un breve cortejo acompaña. Muy en su lugar, toma las decisiones supremas de mando en el campo de batalla. Contrariado, molesto baja del caballo, que sujeta un doncel. Sus calzas pisan el suelo, y aquellos de aquellos malditos seres enemigos.

Su clérigo consejero, zampabollos, tiralevitas y cabezón, sopesa las diferentes maneras de luchar con el mal. No contra el empingorotado y verborreante mal metafísico que corroe tuétanos de almas, o de libros chorreantes de cera y polilla, sino contra el mal del siglo, contra la plaga de langostas. Su amo, entretanto, desenfundándose la capa y otros arreos, la emprende, en un principio disimuladamente, después sin contemplaciones, y, al final, poseído de un irreprimible furor contra los animalitos esparcidos por aquel alto, hasta bajar junto a la chusma atareada en recogerlos copiosamente. De esta forma el mal los igualó. Don Diego eras todo un carácter. O, mejor, dos.
Evidentemente –se pensaba el clérigo- ni aún se ha inventado el DDT, ni plaguicida todavía se le ha ocurrido a algún chiflado escritor, y, menos aún puedo contar con la connivencia del autor de esta historia para que haga desaparecer, ipso facto (dominus meus), del discurso diarreico que hoy elabora, la plaga de langostas que nos asola, que se nos ha echado encima por arte y gracia de su invento maginero, Hemos de emplear otros sistemas más al uso y explícitos.

Barajó, entre ellos, unos cuantos que llevamos o llevaremos a efecto:
-Cogida a mano del insecto por parte de la masa campesina sometida al maestre de campo. Se amenazará con la excomunión, que conseguiremos de Roma. Y se recompensará por ello con prebendas, jubileos y otros dones espirituales.
-Recurrir a la clericalla de la ciudad, abundante en ella, y emplearla toda en combatir la perversidad.
-Mandar traer a fray Afanasol Pelandusco para, mediante sus ensalmos y ensoñamientos, erradique el mal de aquí. Sé que con los fríos invernales no durará.
-Avituallarnos con el agua bendita, pasada por la reliquia de san Gregorio, en Navarra, y pasearla solemnemente por la ciudad extramuros, rodeándola siete veces para protegerla.
Se rascó la grandiosa cocorota, montó en su mula. Partieron, en breve cortejo, al caer la tarde. Pasaron más de diez días; incluso veinte.

Desde un altiplano suave, con aparejo de guerra, el maestre de campo avanzó seguido de furiosos gruñidos. Eran cientos de cerdos indómitos los que, ahora, hozaban dando dentelladas por el campo, entre las manchas, muy crecidas, de langostas. Los porqueros azuzaban con pitos, chirimías y todo tipo de utensilio silbante o diletante, tendente a soliviantar la porcuna grey. Muy ufano, a falta de empresas guerreras de más fuste, don Diego de Rueda no cabía en sí de gozo.

Nada sirvió para expulsar, contener, exterminar a la langosta. Asoló, aquel año del Señor de mil seiscientos sesenta y nueve todas las cosechas de la campiña. Ni manos campesinas afanadas hasta la sangre, ni frailes o caricias de monjas, ni agua bendita, ni prédicas de fray Afanasol, ni cerdos voraces, nada. La langosta terminó con las cosechas. Se hinchó. Comió a la ciudad amurallada, al maestre de campo, al fraile de la hermosa cabeza, ¡oh, Dios, qué cabeza! Sin atragantarse, Marchó tragándose, la bestia, los tiempos y los espacios.

Soy Jonás. Yo encontré, en el gran buche de esta langosta, un escrito que da fe de todos los hechos que digo y escribo. Atestigua que se pusieron todos los medios al alcance para exterminarla. No se pudo. Yo nací en el gran cuerpo de este animal inmenso como el mundo y así lo afirmo.

Mas no todo fueron desgracias. En aquel grandioso mes de abril la langosta subió a los cielos, donde está sentada en el trono del Padre y de la Madre y le hace imposible la vida al Hijo, que tiene a su diestra.

Dado en Llerena a 28 de abril de 1669

28 de junio de 2008

LAS PALABRAS

Releo, al azar, ya que la ocasión no lo exige de otra manera, Dioses, ideas y símbolos de la China, Juan García Font (Ediciones Fausí, 1988). Inmediatamente de ver el texto, que reproduzco abajo, me viene todo un cúmulo de ideas al respecto. Desde las explicaciones en clase del profe de historia de las ideas lingüísticas, González Calvo, hasta mi trabajo sobre Dom Sem Tob de Carrión acerca de su obra poética, con lectura desde la cábala judía que le era contemporánea, hasta mis visitas a los cinco tomos en que se vierte al castellano la obra de Moisés de León, El Zohar, en edición auspiciada por la Socieda Hebraica Argentina, con versión castellana y traducción de León Dujovne (Editorial Sigal, 1977), que me fue servida por el precio de 45.000 pesetas a mediados de los ochenta, y desde Buenos Aires. Mis lecturas ensimismadas de Gershom Scholem...
Aquello de la creación del mundo por un dios poeta o creador oral, por el habla o el lenguaje hablado. Pues los cabalistas creen que Dios crea el mundo al nombrarlo. Que cada cosa es creada al ser nombrada. No hay más que ir a casi cualquier versión de la Biblia para confirmar eso de la creación por la parla. Todo es, en el Génesis, lo de